
A la primera persona que le dije que era "especial" fue a mi hermano. Recuerdo que desde el momento en que me abandonaron las dudas, fue como si pudiera empezar a respirar aire fresco, en vez de ese agrio azufre propio del infierno personal. Pero cuando lo descubres, tienes que aceptarlo. Y cuando lo aceptas, tienes que dar el paso de contarlo. Y ahi estaba yo, con un gran secreto digno de un espia de la CIA, deseando contarselo a alguien. Al principio, deseas que esa persona te entienda, y te ayude. Más tarde, lo único que anhelas es soltarlo, pase lo que pase.
Entré en la habitación de mi hermano. Estaba inclinado sobre la mesa de dibujo, haciendo unos planos, y le iluminaba una vieja lámpara de escritorio. Me paré en la puerta, dudé. Me giré para irme. El me vió. Y no pude retroceder. Le conté, sin parar, como una retahíla ya aprendida, de tantas veces q la recité en mi cabezota. Ni siquiera le miraba, no quería hacerlo. Le dije quien era, quien era realmente yo. Le hablé de mi, de una manera que nunca hice antes con nadie. Cuando terminé sólo había silencio. Levanté la mirada. El sonreía.
Al día siguiente me llevaba en el coche. Yo estaba nerviosa. No paraba de decirle que volvieramos a casa, que si estaba loco, q yo estaba equivocada, que realmente todo era una patraña. Al aparcar, me cogió de la mano y me condujo hasta la tienda. Mi primera tienda de ropa femenina. Recuerdo entrar como si estuviera pisando el Taj Mahal: miraba todo a mi alrededor con la boca abierta, y solo quería hacerme una bolita y esconderme.
Recuerdo meterme en el probador. Recuerdo mirarme por primera vez al espejo. Recuerdo mi sonrisa. Recuerdo gritarle a mi hermano que me lo llevaba todo. Recuerdo sus risas. Recuerdo verlo cargando la bolsa de la tienda. Recuerdo como paró frente a un puesto, y comprarme una revista sobre "como maquillarse". Recuerdo como volví a casa en el coche, con la bolsa bien apretada en mi pecho. Recuerdo dormir con un secreto, de esos que te hacen sonreir en medio de tus sueños.
Como dice Miguelito, todos deberiamos poder elegir.