sábado, 28 de junio de 2008

¿Quién soy? ¿Qué soy?

No se quien soy, ni que soy..
A veces soy mujer, a veces hombre..
Siempre selenita, eso si.
Pero soy feliz.
¿Por qué? Hakuna Matata
Osea, no te angusties.
Por eso dejo las cosas serias para los demás.
Yo solo como galletitas.

martes, 24 de junio de 2008

Fragmentos de mi vida: mi padre.



Mi padre falleció hace aproximadamente un año y tres meses. Aún asi, sólo nos vimos en contadas ocasiones en los últimos 7 años, y ahora que pienso en ello, no recuerdo ninguna conversación de más de un par de frases con él en toda mi vida.


Aunque no se parecían en nada, yo lo recuerdo como una especie de Marlon Brando en El Padrino, al carácter en sí, de patriarca y un poco dictador, en que él llevaba el control de la familia, y el resto sólo debía asentir. Y asentiamos. Menos uno de mis hermanos, pero eso ya es otra historia. Yo le tenía una mezcla de respeto, miedo, y admiración. Medía 2,05m, y era muy corpulento. Con planta de abogado-tiburón. Mi padre nunca me dió un abrazo. Creo que nunca me miró demasiado bien.

Tenía (y tengo) cuatro hermanos mayores. A cada cual más rebelde y travieso que el anterior. Y claro, yo aprendía rápido. Pero aún asi, creo que era el más tranquilo del rebaño (hablo en masculino pues entonces era un niño, pero esto también es otra historia). Era el más pequeñito, físicamente hablando, todos mis hermanos me arrollaban en seguridad, experiencia, valentía... Yo sólo me dejaba llevar, y confiaba en ellos. De alguna manera todos sabíamos que eramos lo único que realmente teníamos.

Me acuerdo de tener 6 o 7 años, y mi profesora de entonces haber llamado a mis padres, porque quería hablar "seriamente" con ellos. Al parecer no jugaba con el resto de los niños al fútbol. Me llamó antisocial, retrasado, y problemático. Y añadió que mis raíces extranjeras no ayudaban demasiado. Recuerdo que mi padre me cogió en brazos y me sacó del colegio. Era la primera vez que me cogia, me puse nervioso. Oía a mi madre parlotear, pero no recuerdo nada de lo que dijo, pero si recuerdo que mi padre no dijo nada. Una vez en casa, me agarró de la mano y me llevó a su despacho, el gran santuario. No me dejaban entrar nunca, era el "lugar prohibido", pero ahora estaba allí, asi q no perdí detalle. Entonces mi padre me habló:

- ¿Por qué no juegas con los otros niños?

- No me gusta el fútbol.

- ¿Tienes otras cosas más interesantes que hacer?

- Si..

- Muy bien.

Y apartó su mirada de mi. La conversación había acabado. Salí del despacho. Creo que no volví a entrar hasta muchos años después. Me recuerdo confundido, y lo recuerdo de forma confusa.

PD: los dibujos no tienen nada que ver.. pero me gustaban xD


domingo, 22 de junio de 2008

Amargo Regreso


Dulce noche. Sombra se tumba en el cesped y coge entre sus dedos una brizna de hierba. Sombra quiere ser escritor, pero no sabe escribir. Ni siquiera ha cogido nunca un lápiz en sus manos. ¿Por qué querría entonces ser escritor?



Sombra creaba historias. Las creaba en su mente. Se repetía las frases una y otra vez para memorizarlas y guardarlas en su archivo de historias, en un rinconcito de su cabeza. Pero lo mantenía en secreto. Le daba vergüenza que alguien supiera que inventaba historias. Sombra no era de esos. Sombra era parco en palabras: no sabía palabras bonitas, ni sabía de gramática ni de
ortografía. En realidad Sombra sabía muy poca cosa, y de lo que sabía tampoco estaba muy seguro de que fuera cierto. Pero quería ser escritor, porque era lo único que le emocionaba hacer; además, era lo único que nadie sabria jamás de él.


Sus historias siempre secretas. Siempre suyas.